martes, 2 de mayo de 2023

 





Canto al trabajo de Rogelio Yrurtia


Marcela Paravano

GEAP-Argentina / ITHA-FFyL-UBA


Autor: Rogelio Yrurtia

Fecha: 1922

Ubicación: Avda. Paseo Colón y Avda. Independencia

Fundición: Alexis Rudier, París.

Firma: en el pedestal se lee Rogelio Yrurtia

Inscripciones: dedicatoria “a Geerdita”, (Geertruida Radersma esposa del escultor)


El 5 de septiembre de 1907 Rogelio Yrurtia presentó la maqueta El triunfo del trabajo, grupo escultórico  encargado por la Municipalidad de Buenos Aires en el contexto de diseño y embellecimiento de la ciudad. Esta consistía en tres figuras masculinas arrastrando un arado sobre el que se sentaba una mujer amamantando a un niño y acompañada por una figura con un paño al viento. La propuesta,  que iba a realizarse en mármol de carrara, se fue modificando mientras trabajaba en su taller parisino  hasta llegar al grupo de 14 figuras que conocemos hoy como Canto al trabajo.  En 1922 se inauguró en el Museo Nacional de Bellas Artes el  grupo  escultórico que permaneció allí hasta que fuera trasladado a Plaza Dorrego en 1927. Luego, el  12 de mayo de 1937, fue ubicado en la plazoleta frente a la Facultad de Ingeniería. Yrurtia había sugerido que el lugar para esta obra fuera la Plaza San Martín, pero críticas de la época argumentaban que no podía estar al lado del prócer por sus “rasgos anarquizantes”. El escultor respondió:

“Mi obra expresa el trabajo del hombre, coronado por el amor de la mujer. Quiero decir, que sin amor, no existe esfuerzo posible” (…) “Su verdadero significado es un canto al amor, una representación de lo que la

mujer significa en la vida de los hombres, como sostén, como alegría y esperanza en la lucha”.

La maqueta previa puede relacionarse con las procesiones de los sarcófagos de la Antigüedad mientras  que la figura femenina evoca la iconografía de la Victoria y la Maternidad. En publicaciones de la época se mencionaba la similitud del torso  masculino que expuso en el Salón de París con el  Torso de Belvedere. Yrurtia perteneció al grupo de artistas llamados “primeros modernos”  que, a principios del siglo XX, renovaron el campo del arte argentino.





1- Catálogo del Museo Casa de Yrurtia, Buenos Aires, 1957





2- Patrimonio.com.ar/monumentos/detalle/canto-al-trabajo




3-Elojodelarte.com/patrimonio/canto-al-trabajo-de-Rogelio-Yrurtia


viernes, 21 de abril de 2023

Inauguración de una nueva intervención urbana de

Marino Santa María



Contribución: María Fernanda Benítez, ITHA Payró, Geap Argentina 

El pasado miércoles 19 de abril el barrio de Caballito se llenó de color con la inauguración de una nueva intervención urbana del artista plástico Marino Santa María. Sobre la fachada de una típica casa de principios del siglo XX -hoy restaurante- el artista ha realizado una obra abstracta y dinámica; una composición realizada a partir de líneas curvas y formas orgánicas que se organizan por planos de color, con la utilización de una paleta vibrante - verdes, naranjas y rojos entre otros- que modifica la fisonomía de la cuadra.

La técnica utilizada por el artista es el mosaico veneciano y el trencadís, tradicional en el modernismo catalán, lo que le permitió trabajar cada parte de la obra con detalle y precisión, aportando textura y profundidad a la composición. La combinación de la técnica con la paleta de colores utilizada crea una obra única que atrapa la mirada del espectador.

Una vez más Marino Santa María ha sacado el arte a la calle volviéndolo accesible al público y transformando el espacio urbano tal como lo hiciera en el icónico pasaje Lanín.

 






















domingo, 9 de abril de 2023

 Mural Homenaje a los Veteranos y Caídos en Malvinas


Autor: Planeta Cees (Natalio García)

Fecha: 2021

Lugar: Muro exterior del Consejo Deliberante de Godoy Cruz

Material: Látex y aerosol

Técnica: Pintura mural 


El 2 de abril de 1982, tras largos años de reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas, las fuerzas armadas argentinas desembarcaron en Puerto Argentino. Ante la negativa del gobierno nacional de desalojar el archipiélago, la Primera Ministra británica Margaret Thatcher ordenó a sus fuerzas militares que contratacaran.   En respuesta a esto, se dio inicio a la guerra de las Malvinas o conflicto del Atlántico Sur. Luego de dos meses de disputa concluyó la contienda el 14 de junio de 1982. El Reino Unido volvió a ocupar el territorio y dejó un saldo negativo de 649 soldados argentinos muertos y 1200 heridos. 

El municipio de Godoy Cruz (Mendoza), declarado Museo a Cielo Abierto en el año 2012, no contaba con un mural que homenajeara a los excombatientes. Es por esto que en el año 2021 y cerca de cumplirse los 30 años de la guerra, se decidió honrarlos con la ejecución de un mural. El muralista/graffitero Natalio García quien firma bajo el seudónimo de Cees, fue el encargado de llevarlo a cabo.

El mural representa en primer plano a un aviador argentino. En segundo plano un avión Douglas A-4 Skyhawk (argentino), utilizado en las misiones y el sol en referencia a la bandera argentina. Como escena de fondo, el hundimiento de la fragata Antelope (británica) y en la lejanía un helicóptero sobrevolando el océano. Destacan la mirada de coraje del soldado argentino y la frase “valiente el que lucha“, en homenaje al valor de los excombatientes de Malvinas. 


Contribución: Mariana Antonio (GEAP-Argentina y FAD-UNCuyo)







lunes, 13 de marzo de 2023

 MONUMENTO AL Dr. ALEJANDRO CASTRO



Teresa Espantoso Rodríguez

GEAP-Argentina / GEAP-Latinoamérica 

ITHA-FFyL-UBA



Autor: Rogelio Yrurtia

Fecha: 1906

Ubicación: Hall del Hospital de Clínicas “General San Martín”




El Dr. Alejandro Castro tuvo un rol fundamental en el desarrollo de la medicina en Argentina desde su lugar como catedrático de Clínica Quirúrgica de la Escuela de Ciencias Médicas desde 1898. Poco después de su fallecimiento, ocurrido el 11 de febrero de 1902, Yrurtia recibió el encargo de realizar el monumento que debía homenajear su trascendencia en el campo de la medicina. El escultor que en esos años residía en París, realizó la obra en esa ciudad y encargó la fundición a la empresa Alexis Rudier, una de las más reconocidas en el ámbito galo.

El monumento representa a un hombre anciano cubierto con un manto, tal como vemos representado a Esculapio en la escultura antigua, que guía de la mano y señala el camino del conocimiento a un joven cuya desnudez apenas se oculta bajo un paño que desciende desde su hombro izquierdo. Es de destacar la firmeza de los rostros y la expresión de los ojos hundidos de los personajes, que les otorga una fuerza particular. 

El grupo –hoy en el actual Hospital de Clínicas, luego de la demolición del antiguo en 1975- se ubicaba sobre un pedestal cúbico, hoy perdido, en cuyo frente el artista esculpió en bajorrelieve el busto de perfil de Alejandro Castro e incluyó las fechas de nacimiento y muerte del homenajeado. 





Imagen 1- Monumento al Dr. Alejandro Castro. 





Imagen 2- Monumento al Dr. Alejandro Castro. Vista lateral. 








Imagen 3- Monumento al Dr. Alejandro Castro. Detalle. 








Imagen 4- Monumento al Dr. Alejandro Castro. Detalle. 






Imagen 5- Inauguración del Monumento al Dr. Alejandro Castro. Revista PBT nº 104-15-09-1906.



Créditos imágenes:  M. Fernanda Benítez


viernes, 3 de marzo de 2023


 Un Rey italiano en Mar del Plata

El retrato de Humberto I por Garibaldo Affanni y Giuseppe Garzia


Patricia V. Corsani


En Mar del Plata, ciudad de la provincia de Buenos Aires, se encuentra el busto en bronce de  Humberto I (Umberto I) de Saboya, quien fuera el Rey de Italia entre 1878 y 1900. Los turistas que se dirigen a la playa o a hacer compras cruzan la plazoleta diariamente sin tener en cuenta la presencia del soberano. El citado rey -el primero de la península- fue asesinado por un anarquista en julio de 1900 en la ciudad de Monza. Tras este hecho trágico se sucedieron los homenajes y proyectos de conmemoración de distinta envergadura en varios países.

Un escultor italiano que estaba desde 1888 en la ciudad de Buenos Aires, Garibaldo Affanni (c. 1861-1917), se sumó con su obra a estos recordatorios por pedido de la colectividad italiana. Affanni  había nacido en Parma, una ciudad de la región de Emilia-Romagna, y se había formado en la Academia de Bellas Artes de la ciudad, histórico espacio para la enseñanza de las artes desde el siglo XVIII. Pero para llevar a buen término esta pieza en bronce, al trabajo del escultor italiano se sumó el de un fundidor del mismo origen, aunque  napolitano: Giuseppe Garzia. Éste tenía en Buenos Aires un taller de fundición artística que llegó a hacer un importante emprendimiento comercial. Tanto Affanni como Garzia firmaron el retrato real.

Al momento de la inauguración, en marzo de 1901, el monumento estaba emplazado en el anexo del Hotel Bristol y el busto del rey ubicado sobre un alto pedestal, que actualmente no se conserva. Al ser retirada la obra en los años 30, para hacer reformas en esa zona de la ciudad, se la llevó a la Villa Mitre. En 2016 el monumento fue reubicado en la Plazoleta de las Provincias, en el cruce de la calle Rivadavia con la Avenida Patricio Peralta Ramos. Ahí había sido su emplazamiento original, pero la escultura ahora se apoya en una nueva base.




Imagen 1. “Mar del Plata. Inauguración del monumento á Humberto I”.
Caras y Caretas, año IV, n° 128, 16 de marzo de 1901, sin paginar. Consulta en línea: https://hemerotecadigital.bne.es/hd/es/viewer?id=862ed0f2-732f-470d-8ec9-cd2871ffc049


Imagen 2. “Monumento Umberto I”, postal Editor R. Rosauer, foto de H. G. Olds, s/f. Cedida a la página “Fotos de Familia” Enrique Mario Palacio.

Consulta en línea: https://www.lacapitalmdp.com/contenidos/fotosfamilia/fotos/7192






Imagen 3. Monumento á Humberto I, escultor: Garibaldo Affanni; fundidor: Giuseppe Garzia. Plazoleta de las Provincias, Mar del Plata (foto: Patricia Corsani, septiembre de 2021).



Imagen 4. Monumento á Humberto I, escultor: Garibaldo Affanni; fundidor: Giuseppe Garzia. Plazoleta de las Provincias, Mar del Plata (foto: Patricia Corsani, septiembre de 2021).





martes, 20 de diciembre de 2022

 Derechos Humanos

En contra de la memoria saturada. Otros soportes para un monumento


Marcela Paravano

GEAP-Argentina



Pérgola de las sombras es una obra realizada por Andrés Garavelli (2007) en chapa de hierro calada con cortadora de chapa digital y bancos de cemento. 

Está dedicada a tres estudiantes y una docente desaparecidos durante la última dictadura militar en nuestro país. Ubicada en la Plaza de la Escuela de Educación Técnica N° 3 Politécnico de Berazategui, se inauguró el 23 de noviembre de 2011 colocando una placa recordatoria de Carlos Hugo Blanco, Carlos José San Martín, Alejandro Luis Estigarría desaparecidos en 1977 y Lucía Swica asesinada el 18 de mayo de 1978. Se trata de una pérgola de metal bajo la cual es posible transitar o sentarse y experimentar cómo las siluetas de los rostros de los desaparecidos proyectan su sombra sobre las superficies de la plaza. El techo de chapa calada filtra la luz solar dibujando las “presencias-ausentes” que aparecen y desaparecen según la posición del sol. Volver legible un acontecimiento histórico requiere recorrer toda la complejidad y singularidad de los hechos tantas veces como sea necesario para no olvidar. Lo interesante de este monumento es su sujeción al estado de la luz solar, que hace de las siluetas una imagen móvil, subyacente o nítida de acuerdo con la luminosidad del día. La luz solar se transforma en elemento indispensable para completar la obra y hacer recordar, en su vaivén, los hechos que no deben repetirse en la historia. Dice su autor: “Estas sombras, en realidad, son la obra en sí misma”. La Pérgola-monumento trastoca los soportes y formatos clásicos del arte público y en su estrategia impensada de Pérgola-memorial, actúa como reaseguro para que la memoria no se sature y deje de ser eficaz en el cumplimiento de su ritual.



Foto 1.  Pérgola de las sombras. Foto Andrés Garavelli, 2007. 




Foto 2. Detalle. Pérgola de las sombras. Foto Andrés Garavelli, 2007




Foto 3. Detalle. Pérgola de las sombras. Foto Andrés Garavelli, 2007


martes, 6 de diciembre de 2022

 EL MONUMENTO A LOS CAÍDOS POR LA FIEBRE AMARILLA


Arq. Marcelo Magadán


Pocas semanas atrás corrió la noticia del malestar generado, tanto en los miembros del Consejo Consultivo de la Comuna 4, como en los vecinos del Parque Ameghino y en algunas de las organizaciones que velan por el patrimonio urbano de la ciudad de Buenos Aires, por el anuncio de la construcción de un Memorial a las Víctimas del COVID en el centro de ese espacio verde. El Parque Ameghino es un predio de unas cuatro manzanas de extensión que se ubica entre el abandonado edificio de la que fuera la Cárcel de Caseros y el Hospital Muñiz, en el barrio de Parque de los Patricios, en el sur de la Ciudad de Buenos Aires. 

Ese predio -a fines del s. XIX- funcionó como cementerio y en él todavía quedan los restos de muchos de quienes fallecieron por la fiebre amarilla y fueron enterrados en el lugar. Al dejar de funcionar como tal, en 1882, pasó a ser un parque, que luego tuvo un diseño de Carlos Thays, simplificado en la década de 1940. Estamos hablando de un espacio verde que tiene 140 años -si lo consideramos desde el momento de su creación como Parque Rivadavia-, 117 desde el proyecto de Thays y 82 desde la reforma de 1940. 

Esta historia comienza en mayo de 2022 cuando la Sociedad Central de Arquitectos llamó a un concurso de anteproyectos con el objetivo de construir un monumento en el parque, por expreso pedido del Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Esto, sin importar que con esa propuesta se destruiría uno de los pocos espacios verde históricos que conservan una muy razonable cuota de integridad y autenticidad. El anteproyecto ganador, cuya construcción se frenó de momento en la Legislatura por la presión de los vecinos y las organizaciones, implica la destrucción de unos 7.000 m2 del mismo y se basa en una serie de estructuras circulares concéntricas ubicadas en medio del parque, lo que implica modificar el equivale al 16% de los 39.000 m2 de la superficie total del mismo. 

El “memorial” en el extremo sur incorporaría al Monumento a los Caídos por la Fiebre Amarilla obra realizada en 1871, en mármol de Carrara, por el escultor uruguayo Manuel Ferrari, que muestra desde hace años un estado de abandono -y consecuente deterioro- muy importantes. 

En 2016, en la última intervención que realizó el GCBA en el parque, el presupuesto se destinó a reemplazar baldosones por hormigón, agregar canteros, etc. No solo no se intervino el monumento, si no que se cometió el error de quitar la reja alta existente que lo protegía, colocando alrededor una suerte de “baranda” baja que permite que cualquier persona trepe, llegue la obra y la vandalice, tal como lo muestran las imágenes que acompañan este texto. 

Es indudable que el monumento requiere de una intervención profunda y cuidadosa que debe estar a cargo de restauradores especializados en este tipo de obras. Pero eso no bastará si -al mismo tiempo- no se le da una adecuada protección colocando una reja de una altura tal que no pueda ser vulnerada e incluyendo ese sector del parque en el sistema de monitoreo por cámaras de seguridad, como existen en muchos otros lugares de la ciudad.  

La restauración del monumento de Ferrari podría representar un justo homenaje a los caídos por las epidemias en la ciudad. Una tarea metódica y respetuosa, tanto de los valores artísticos de la obra, como de los históricos, simbólicos y sociales que ésta representa. Es algo que se podría haber logrado con los mismos recursos que fueron destinados a avanzar en el rumbo equivocado, resultado de no haber ponderado adecuadamente la variable patrimonial en la propuesta.